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Halloween, cuando los niños no quieren disfrazarse

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Halloween: Cuando un niño no quiere disfrazarse

 

  •  No todos los menores creen que disfrazarse es un juego divertido. Es más, muchos se revelan contra esta costumbre que adopta la mayoría para distinguirse del resto.

  • El miedo al ridículo o la timidez influyen en este rechazo y luchar contra estas sensaciones del niño puede hacerlas más grandes.

  •  La mayoría de padres no entiende que su hijo o hija no disfrute con el ‘ritual’ del disfraz y pueden caer en el error de obligarles.

 

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Halloween ya está aquí y con esta fiesta llegan sus ‘rituales’ asociados. Disfraz, recorrido de casa en casa practicando ‘truco o trato’. Pero no todos los niños y niñas son iguales. Porque aunque buena parte de ellos disfruta disfrazándose, para otros menores este ‘juego’ simplemente no es divertido.

 

Para muchos padres es difícil entender que su hijo no disfruta con algo divertido para la mayoría, y por este motivo pueden caer en el error de, obligarle a realizar una tarea que el pequeño ni acepta, ni entiende.

Por rebeldía, timidez, falta de autoestima o miedo al ridículo, incluso por la propia personalidad incipiente de un menor, con sus propios gustos, el niño  puede rechazar disfrazarse cuando el resto lo hace. No hay nada de extraño en ello, ni un problema subyacente que revele una personalidad antisocial. Todo lo contrario: es una opción.

Los padres deben respetar al niño, decirle frases del tipo: “por qué si le gusta a todos, te van a ver como un bicho raro” o “eres el único de la clase que no va disfrazado” para fomentar que el niño se disfrace, no sólo no le ayuda sino que le van a generar malestar, como sí lo bueno fuera disfrazarse y lo demás estuviera mal. Nunca hay que poner en evidencia al pequeño y menos obligarle o castigarle. Es más, es una buena oportunidad para ejercer el refuerzo positivo: si no te gusta, lo respeto y estoy contigo.

El miedo es otro factor a tener en cuenta. Muchos pequeños se asustan de los disfraces y más de los utilizados en Halloween. Por este motivo hay que explicarles la diferencia entre realidad y ficción, calmar su angustia.

 

Halloween es una fiesta para disfrutar, cada niño lo disfruta a su manera y debemos reforzar la individualidad del niño respetando su decisión sin cuestionarla.

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